Latadía 4317, Las Condes. Tel (56 2) 2952 5720. Lunes a Viernes de 10:00 - 19:00 hrs. Sábado y Domingo de 10:00 - 15:00 hrs

Home

10 simples maneras de mejorar profundamente tus hábitos de alimentación

10-simple-ways-to-spring-clean-your-eating-habits Home

Cuando escuchamos la palabra “dieta” siempre nos suena un poco abrumadora, ¿no?

La sola idea de tener que ajustar completamente nuestra forma de comer resulta abrumadora, por decir lo menos. Y esta es la razón por la cual las dietas, la mayoría de las veces, no funcionan a largo plazo.

Los cambios lentos son los cambios duraderos…. como la mayoría de las cosas de la vida.

Puede que el cambio lento no nos dé gratificación inmediata. Sin embargo, cuando vamos haciendo cambios lentos en nuestra dieta, pronto se convierten en hábitos nuevos que están totalmente integrados y que es mucho más probable que permanezcan.

Obviamente conviene partir con los cambios que nos darán una mayor retribución por el esfuerzo. Estos son mis mejores datos para mejorar profundamente nuestros hábitos de alimentación.

 

1. Ponle algo de color extra a tu plato

El color es la señal de la naturaleza que nos indica que un alimento es alto en nutrientes. Por ejemplo, el morado nos indica altos niveles de antocianina, que es excelente para la salud del corazón. El caroteno es el antioxidante clásico de color anaranjado, presente en zanahorias y calabaza, que nuestro cuerpo transforma en Vitamina A.

Al añadirle más color al plato, nos aseguramos de que estamos comiendo un amplio rango de frutas y verduras, y que así cubriremos un rango mayor de beneficios nutricionales.

 

2. ¡A beber!

Me suelen preguntar cuál es mi principal consejo para empezar a mejorar la salud hoy mismo. Suelo responder “¡los jugos”! Los zumos son la mejor vitamina líquida y nos proporcionan nutrientes fáciles de absorber y que van directamente a las células. Yo no me siento igual cuando no tengo mi dosis diaria de zumo vegetal. Y una vez que empieces a tomar jugo, ¡tampoco te sentirás igual!

Mi recomendación es que lo mejor es un zumo verde al día, prensado en frío, ¡pero puedes partir donde quieras! Desentierra tu sacajugos vieja y empieza con lo que tengas en el refrigerador. Si no, busca algún puesto de jugos cerca de tu casa y conviértelo en parada diaria obligatoria :)

 

3. Que las porciones diarias de proteína sean del tamaño de tu palma

Es cierto que algunas dietas de rehabilitación y algunas enfermedades pueden requerir una alta ingesta de proteínas. Sin embargo, es un hecho que la mayoría de los occidentales comemos mucha más proteína que lo que nuestro cuerpo necesita. Esto es importante porque:

  • Las proteínas animales cocidas son una fuente primaria de productos finales glicosilados, que han sido asociadas a inflamación, cáncer y enfermedades crónicas,
  • Cuando comemos mucha proteína, es menos probable que alcancemos los requerimientos nutricionales de otros grupos alimentarios,
  • Un alto consumo de proteína animal tiene consecuencias significativas sobre la sustentabilidad medioambiental.

Intenta limitarte a porciones de proteínas que quepan en la palma de tu mano siempre. Esto debería ser suficiente para la mayoría de los adultos sanos.

 

4. ¡Nueces todos los días!

Hay buena evidencia que sugiere que una dosis diaria de nueces puede mejorar la salud cardiovascular y ayudar a prevenir muchas enfermedades crónicas. Además las nueces tienen altas concentraciones de varios nutrientes vitales y son una buena fuente de proteína vegana.

Las investigaciones también indican que quienes comen nueces regularmente logran mantener un peso saludable con mayor facilidad.  Dicho esto, las nueces son muy calóricas. De modo que, salvo que seamos muy activos, un pequeño puñado por día debería ser suficiente. También recomendamos activar las nueces antes de comerlas.

 

5. Come vegetariano una vez a la semana

Si bien no estoy ni promoviendo ni denunciando una dieta totalmente vegetariana, creo que comer vegetariano a veces tiene beneficios. Una comida vegetariana bien balanceada tiende a ser alta en fibra, micronutrientes y, por supuesto… ¡verduras! (Con las cuales es difícil excederse.)

¡Y no te preocupes! No es necesario que los platos vegetarianos se vean como comida de conejos ;) Hay muchas opciones, explora online, porque hay miles de recetas gratis. Adelante, ¡corre el riesgo! No vas a poder creer lo ricas que son las comidas vegetarianas y lo bien que te sentirás después.

 

6. Cuando no estés comiendo vegetariano, prefiere la carne orgánica

Cuando se trata de comer, no sólo importa la cantidad, sino también la calidad.

Se ha descubierto que la carne orgánica alimentada con pasto tiene niveles más altos de omega-3 y de grasas beneficiosas. Esto sucede por varias razones. Una, es que cuando los animales comen al aire libre y están expuestos al frío, sus cuerpo producen distintos tipos de grasas de manera natural. Además, una dieta rumiante de alta calidad también mejora la calidad de la carne.

 

7. ¡A hidratarse con agua!

Nuestro cuerpo requiere agua para muchos procesos celulares, desintoxicantes y metabólicos, incluida la producción de energía. Así es que, si nos sentimos cansados, siempre es buena idea preguntarnos si hemos bebido suficiente cantidad de agua.

Además, la deshidratación suele manifestarse como hambre. Una vez que hemos adquirido el hábito saludable de beber suficiente agua filtrada de buena calidad, es menos probable que comamos de más.

 

8. Duerme bien

Este debe ser el mejor consejo que existe para comer bien, o no?

Aunque suena sencillo, dormir lo suficiente y tener un sueño reparador puede ser asombrosamente difícil. Y efectivamente lo que sucede mientras dormimos realmente afecta la forma en que nuestro cuerpo opera durante el día.

Los ciclos de sueño interrumpidos pueden tener un impacto negativo sobre nuestro metabolismo mientras estamos despiertos. Los estudios de sueño han demostrado que las personas que regularmente están carentes de sueño tienen un mayor riesgo de subir de peso o de desarrollar una enfermedad crónica. Además, cuando estamos cansados, tenemos una tentación mucho mayor de ingerir alimentos altos en azúcar y bebidas con cafeína para obtener un golpe de energía rápida.

 

9. Conviértete en fanático del desayuno

Para muchos de nosotros, el desayuno es una lucha.

Es un momento del día apurado y muchos no nos despertamos con hambre.

Aún así, las investigaciones apuntan claramente en una dirección: tomar desayuno tiene un claro y positivo efecto sobre la salud. Mejora la concentración, la memoria, la absorción de nutrientes y el control del peso.

 

10. Come más… leeeento…

Esta es difícil, ¿o no?

Puede parecer que no hay tiempo suficiente para preparar una comida… y ni hablar de comerla en paz y lentamente.

Sin embargo, comer en paz, calmados y de manera consciente es importante por muchas razones. Antes que nada, masticar bien le hace un gran favor a nuestro sistema digestivo. Además, nuestro cerebro se toma por lo menos 20 minutos en registrar cuando estamos satisfechos, de modo que es más probable que comamos de más cuando lo hacemos demasiado rápido.

Y para finalizar, la comida es un gran regalo; un privilegio. Merece que la comamos con presencia, gratitud y atención.

 

 

Autor: Laurentine ten Bosch, Food Matters.

Traducción: Rumbo Verde.