Latadía 4317, Las Condes. Tel (56 2) 2952 5720. Lunes a Viernes de 10:00 - 19:00 hrs. Sábado y Domingo de 10:00 - 15:00 hrs

Blog

7 razones para consumir yogures veganos (aunque no seas vegano)

Yogures veganos Blog

 Los yogures veganos fermentados son parecidos a los yogures que conocemos, pero a diferencia de estos son elaborados a partir de diversas semillas, como arroz, coco, soya y almendras, por mencionar sólo algunos ejemplos. ¡Cada uno tiene un sabor único! Y se pueden disfrutar de igual que los yogures convencionales: con cereales, frutas, batidos, entre otras posibilidades. ¡Te invito a conocer sus beneficios y ventajas a continuación!

1. Hay yogures vegetales para todos los gustos

Es posible hacer yogures veganos de diversas semillas y combinaciones de semillas, al gusto del consumidor. Por ejemplo, puedes preparar yogur de coco, arroz, mijo, cajú, nueces, almendras o soya. O si prefieres, puedes preparar combinaciones de semillas, para lograr sabores más suaves o mejores texturas, como por ejemplo arroz-coco, soya-almendra, mijo-cajú, entre otras. También, el sabor va a depender el tipo de cultivo iniciador que uses para la fermentación: si usas cultivo iniciador de yogur o si usas Kéfir como cultivo iniciador. ¡Hay para todos los gustos!

 2.  Son naturalmente libres de lactosa y caseína

Estos yogures no contienen leche de animales, lo que significa que son naturalmente libres de lactosa (azúcar de la leche) y caseína (proteína de la leche). Las “leches” vegetales no contienen lactosa ni caseína. Es por ello que  los yogures veganos son aptos para personas con alergias o intolerancias a la leche de vaca y también, son aptos para veganos. Esto los convierte en una opción saludables y apta para todos ellos.

3.  Son ricos en probióticos y nutrientes

Al ser un fermentado vivo, cuentan con todos los beneficios probióticos y nutricionales de estos alimentos. Los probióticos son microorganismos beneficiosos para nuestro organismo, especialmente para la salud de nuestros sistemas digestivo, nervioso e inmune. Al preparar yogures caseros estás cultivando tus propios probióticos en casa. ¡Pero hay más!  Si usas un buen probiótico como cultivo iniciador de yogur, que incluya variedad de cepas de bacterias, podrías producir “súper yogures”, con una gran variedad de cepas de bacterias beneficiosas para tu organismo. Lo mismo ocurre en el caso de usar Kéfir como cultivo iniciador. Considerando que los yogures del comercio suelen tener sólo 2 tipos de bacterias, ¡este es un gran beneficio! Además, gracias a la acción de los microorganismos, los yogures son ricos en vitaminas del complejo B, antioxidantes y enzimas, siendo una excelente alternativa para cualquier tipo de dieta. Además, sus nutrientes son fácilmente asimilables por nuestro organismo, ya que vienen pre-digeridos por nuestras amigas bacterias, ahorrándonos trabajo digestivo (Sí, la digestión es un trabajo, y diariamente invertimos bastante energía en digerir los alimentos).

4.  Se conservan mejor que las leches vegetales

Los microorganismos beneficiosos también producen bio-conservantes, sustancias capaces de preservar el alimento en buen estado por más tiempo. Las leches vegetales se deben consumir durante el día, máximo 3 días, pero un yogur puede durar hasta 2 semanas en el refrigerador, tranquilamente. Esto es muy práctico, porque puedes preparas una buena porción de yogur y tener porciones para una o dos semanas en el refrigerador, listas para llevar!

5.       Permiten diversidad de nutrientes

También, son ideales para personas que buscan incorporar mayor variedad a su dieta. ¿Por qué limitarnos a yogures de leche de vaca solamente, cuando podemos disfrutar de una variedad de yogures mucho más amplia? Podemos consumir yogures de cajú, arroz, coco, soya, quinua, mijo, y de combinaciones de estas y otras semillas. En la variedad está el gusto… ¡Y también, la nutrición y la salud! Porque cada semilla nos aporta distintos nutrientes: algunas semillas son más ricas en azúcares, otras en grasas saludables; algunas contienen mayor concentración de ciertos minerales, y así.

6.       Hay yogures vegetales para todos los bolsillos

Por una parte, podemos usar una gran variedad de semillas para preparar yogures, pudiendo preferir aquellas semillas que sean más económicas en nuestra localidad. Por ejemplo, es posible hacer yogures de arroz y avena. Por otra parte, los probióticos envasados suelen ser productos costosos, pero si aprendes la técnica del cultivo de yogur, estarás produciendo tus propios probióticos en casa, lo que te permitirá ahorrar dinero.  Por ejemplo, si un frasco de probióticos tiene 30 cápsulas, te va a durar  1 mes si tomas las cápsulas, directamente; en cambio, si haces yogur con ellas podrías obtener 30 litros de yogur, que podrás consumir durante 1 ó 2 semanas. Y si además aprendes a hacer recultivo (usar el yogur como cultivo iniciador del siguiente yogur), podrías duplicar, triplicar o cuatriplicar esta cantidad!

 7.       Prepararlos es muy sencillo

Una vez que se domina la técnica su preparación suele tomar unos pocos minutos. Sólo hay que tener un poco de paciencia y esperar unas horas hasta que fermenten. Pero habrá valido la espera, porque enriquecerán los sabores y texturas de cualquier comida, postres y son ideales para colaciones. Además, una ventaja ecológica es que te ahorras el recipiente plástico desechable.

¡Anímate a prepararlos!

NOTA: Si quieres aprender a preparar yogures de leches vegetales, asiste a nuestros Talleres o adquiere nuestro E-Book “Yogures de Semillas” en nuestra tienda online (www.rumboverde.cl).