Latadía 4317, Las Condes. Tel (56 2) 2952 5720. Lunes a Viernes de 10:00 - 19:00 hrs. Sábado y Domingo de 10:00 - 15:00 hrs

Home

Elige el cerebro (y la vida) que tú quieras

shutterstock_345038369 Home

Tú cerebro está involucrado en todo lo que haces, cuando razonas, emites juicios y tomas decisiones. Es el órgano de la personalidad, y la inteligencia. Cuando tu cerebro trabaja bien, entonces tú trabajas bien.

De manera simplificada podríamos decir que:

Cerebros saludables = Más felices, saludables, ricos y exitosos.

Cerebros enfermos = Más tristes, enfermos, pobres y menos exitosos.

 

Conoces tu cerebro?

 El cerebro es el órgano más complejo del cuerpo, compuesto por 100 billones de neuronas y  trillones de células de apoyo. Representa el 2% del peso del cuerpo y utiliza entre un 20 a un 30% de las calorías que consumimos y 20% del oxígeno y flujo sanguíneo.

El cerebro es muy suave, con la consistencia de la mantequilla, y está alojado en un cráneo duro con ángulos agudos, por lo mismo es muy importante evitar los golpes que puedan producir lesiones.

 

Qué es lo que daña tu cerebro?

Tu comportamiento cotidiano puede acelerar el envejecimiento del cerebro o desacelerarlo.

En primer lugar, debemos evitar acciones que puedan exponernos a lesiones cerebrales, que en general afectan la corteza pre-frontal, la que se relaciona con: foco, control de impulsos, organización, juicio, empatía y capacidad de los errores. Muchas veces no somos capaces de tomar las mejores decisiones y somos juzgados por lo mismo y todo puede deberse a un golpe accidental que tuvimos cuando niños. De ahí vienen expresiones populares como “caído del catre”, “qué le pasa, se pegó en la cabeza?!”, entre otras. En ese sentido es importante tomar medidas de precaución como usar cinturón de seguridad, cascos, y no exponernos a riesgos innecesarios.

 

Además de evitar golpes en la cabeza, es importante evitar ingerir o exponernos a sustancias que son tóxicas o perjudiciales para el cerebro. En ese sentido, otros comportamientos que dañan el cerebro son:

  • Consumo de Drogas y Alcohol

  • Obesidad o sobre alimentación

  • Falta de actividad física /Sedentarismo

  • Dieta pobre en nutrientes (Calorías vacías)

  • Insomnio / Apnea

  • Consumo de Nicotina / Cafeína

  • Exposición a Toxinas medioambientales (ej. smog, metales pesados)

  • Diabetes /Elevada ingesta de azúcares y harinas refinados

  • Bajo consumo de Omega 3

  • Problemas hormonales

  • Estrés crónico

  • Depresión no tratada

  • Traumas

  • Elegir un Grupo par no saludable

 

La mayoría de los problemas como obesidad, déficit atencional, depresión no son desordenes únicos ni simples, debemos encararlos de forma multidimensional y bajo tu propia experiencia y circunstancias, cada caso es distinto.

Lo más importante para generar un cambio es conocer acerca de su vulnerabilidad y el cuidado que le debemos dar para que pueda funcionar bien durante el mayor tiempo posible.

 

“NO estás atrapado con el cerebro que tienes” : Primeros pasos para elegir el cerebro que quieres

-Lo primero y más importante para tener en cuenta es que el cerebro puede cambiar, la neuroplasticidad existe por lo que las intervenciones correctas ayudar a pasar del fracaso al éxito, ser menos vulnerables al Alzheimer, estrés, depresión, ansiedad y otras enfermedades. Es fundamental que comprendas que no estás “atrapado” en un cerebro enfermo, sino que tu comportamiento cotidiano y la capacidad de regeneración celular de tu cuerpo pueden modificar tu cerebro y contribuir a restablecer su salud.

-Lo segundo es generar un plan de acción integral. Para dar el paso a generar el cuidado que nuestro cerebro nos exige y no estar condenados a vivir eternamente con la depresión que nos atormenta o vivir los últimos 25 años de nuestra vida con problemas de demencia, sintiéndonos una carga para el resto, lo importante es fijar un plan de acción, que incluya alimentación y auto-cuidado, abarcando toda nuestra alimentación “primaria”: actividad física, interacción social, cumplir nuestro propósito y desarrollar nuestra vida espiritual. Cuando logramos ser exitosos en todas estas dimensiones, nuestro cerebro sana y nuestra vida mejora.

 

Dicho plan de acción puede comenzar por reducir los tóxicos en nuestra vida, paso a paso, y en la medida de lo posible (sin estresarnos!). Por ejemplo, si estamos consumiendo demasiados estimulantes para mantenernos activos durante el día, podemos comenzar reduciendo el número de tazas de café que estamos tomando diariamente. Tal vez, te ayude integrar algún alimento o bebida natural que te dé energía de una forma saludable, como por ejemplo el té verde. Muchas veces nos ayuda buscar un reemplazo en vez de simplemente pensar en eliminar algo.

Es común que no nos demos cuenta que algo nos está dañando hasta que lo reducimos o lo dejamos por un tiempo. Entonces, cuando nos sentimos con más energía, con la mente más clara, comprendemos que no nos estaba haciendo bien y esa sensación nos motiva a perseverar en este cambio de comportamiento saludable.

Recuerda, cambiar tu cerebro y tu vida es posible y depende en buena medida de tus decisiones cotidianas. ¿Qué cerebro estás eligiendo hoy?

 

Autor: Ignacio Serrano

Economista, MBA, Health Coach

 

Nota: Si quieres aprender más sobre este tema, echa un vistazo a nuestro Plan: Auto-cuidado y alimentación para una mente saludable.